Inés Saavedra en 3 min

Aquel Abrazo

Creo que es imposible superar la narración hecha por Geo (Georgina Hassan, cantautora argentina con la cual nos hicimos amigas entrañables en tiempo récord) para describir este lugar soñado, un bolichito en medio del campo, escondido en el medio del páramo de Punta Negra, al que uno no puede imaginar que alguien sepa cómo llegar.

Sin embargo, siguiendo las flechas de madera que van desde la rambla de Punta Negra o desde el camino hacia Punta Colorada que sale desde el cerro del Toro en Piriápolis, “fue cayendo gente al baile” hasta quedar prácticamente lleno.

No es casualidad que ese lugar atraiga tanta gente con la historia que lo “abraza”…

Crónica de un Iluminatti que renació en Aquel Abrazo

Como cuenta Georgina, ese lugar también es el hogar de Stella, quien después de haber quedado sin trabajo por el cierre de la escuela donde trabajaba como maestra, decidió construir en ese lugar su casa y su primer bolichito. Fue ella misma quien nos comentó que el nombre ya presagiaba su destino ya que lo habían bautizado “Iluminatti” y al poco tiempo de estar funcionando, se incendió.

“¿Y qué podía hacer?” “No me quedaba otra que comenzar de nuevo otra vez” – cuenta Stella quien por 2da. vez lo perdía todo.

Pero esta vez no estuvieron solos para levantar su casa, ya que la solidaridad de este pueblo uruguayo es realmente increíble (y es de las cosas que más me enorgullezco): con la ayuda de amigos y conocidos que se ofrecieron voluntariamente, en tan sólo 40 días volvieron a levantar su casa y su bolichito con paredes de barro al que ahora nombraron “Aquel Abrazo” en homenaje a la generosidad de toda esa gente que además de ayudarlos a recomenzar, los resarcieron con todo lo que se había perdido en el incendio. Es que además de ayudar a levantarlo nuevamente, fueron reponiendo todo lo que había en el Iluminatti, desde la colección de jarras de cerveza de la semana de la cerveza en Paysandú, la colección de discos de pasta, la reproducción de un cuadro de Rembrandt y hasta un camuatí que colgaba de uno de los rincones!

De izquierda a derecha: Geo, Stella, Dany y yo.

El toque

En ese lugar lleno de historias, la noche del viernes 23 de febrero ocurrió uno de los toques más cálidos y más sentidos de todos los que tuve hasta el momento.

El clima daba para estrenar canciones y quise hacerlo con “Lejos”, que dediqué a mi hermana Laura que está viviendo en Suecia y a quien extraño lo suficiente como para que me haya salido una canción que lo cuenta. Cuando terminé, Stella se me acercó llorando, ya que tiene a sus hijos viviendo también en Europa y ese día era el cumpleaños de uno de ellos.

Después invité a Geo para que hiciera una de las canciones de ella que más me gusta (“Espiral”) y se luciera tocando el quatro (guitarrita venezolana parecida a un charango) antes de compartir “La Voz del Agua” que habíamos improvisado a 2 voces para el día de su toque, un par de días atrás, cuando descubrimos que nuestras voces empastaban y se complementaban (en realidad, eso ya lo habíamos experimentado grabando la coda de uno de los temas para el disco de Dany, “Ñacurutú”, experiencia super divertida que haré mención aparte complementando con algún videito).

Incluyo un fragmento del ensayo de “La Voz del Agua” en la prueba de sonido:







Backstage Inés Saavedra y Georgina Hassan ensayando "La Voz del Agua"

Dany también se animó a tocar uno de sus temas (“Libélula”) que estamos grabando en su disco.

Sin duda, fue una noche mágica y de estrenos.

Ahora vuelvo a tocar el sábado 7 de abril y debo confesar que aquel toque fue tan perfecto que no se si volverá a repetirse.

2 comentarios:

Arrancopelito dijo...

Hola Inés,
No se me ocurre otra forma de averiguar, así que te escribo a vos porque mencionás aquel abrazo.
Resulta que estoy construyendo una casa en Barra de Portezuelo, pegado a Punta Negra, y hoy mi arquitecto me mandó fotos de un incendio enorme en Punta Negra, aparentemente donde se encuentra Aquel Abrazo, y también la inmobiliaria Punta Negra, de una chica Laura Fagis que conocí un poco y me cayó muy bien. Me gustaría saber si estan todos bien. También hay una familia con un puesto ahí en el medio del monte, y otra señora con un vivero.
Enfin, cualquier novedad te agradezco me la hagas saber, ya que stoy fuera del país.
Gracias y saludos
Margarita
margarita.palatnik@gmail.com

Arrancopelito dijo...

Ah, Inés, si podés por favor borrá mi dirección de mail de tu blog... o el comentario. Se me chispoteó...