Inés Saavedra en 3 min

1 de abril de 2007

La Historia de mis Canciones (2da parte)

Ahora sí, va la historia de mis canciones, por lo menos, de las que tengo algo para decir. La idea es ir actualizando esta sección a medida que tenga algo para decir de una nueva canción o de alguna de las ya editadas.


Imágenes Cotidianas II (CD “Las Casualidades No Existen”)

Esta canción la compuse algunos veranos atrás, una mañana soleada de enero, sentada en la cama del cuarto de mis padres en Costa Azul (ese cuarto era el lugar donde más entraba el sol y a su vez era el que estaba más aislado del ruido y de la gente). Generalmente acostumbramos a reunirnos (toda la familia) la primer semana de enero porque tengo una hermana que está viviendo en el exterior y sólo viene una vez al año para pasar Navidad, Fin de Año y algunos días de enero. La verdad es que lo estábamos pasando bárbaro pero yo sentía que me faltaba algo... mi pareja, con quien me hubiera gustado compartir esos momentos en familia también, a pesar de haber acordado que c/u aprovechara esa semana para estar con su familia y guardarnos una semana para irnos a otro lugar más adelante. Pero no podía evitar sentir su falta; las cosas siempre son más disfrutables cuando se las puede compartir (y especialmente, con la persona que uno más quiere en el mundo) y me llevó a pensar todas esas pequeñas cosas cotidianas que disfrutamos sin casi darnos cuenta y que ahora me hacían falta. En fin, así me sentía cuando compuse esta canción que terminé esa misma mañana y me ha acompañado desde entonces hasta quedar impresa como primer track de mi primer disco de autor.

Mucha gente me ha preguntado porqué el II del título, simplemente es que existió una canción de nombre Imágenes Cotidianas I, de un repertorio anterior que no fue editada y que también hablaba sobre situaciones de todos los días, compartidas con la pareja.

La otra pregunta que me han hecho es porqué no la nombré “Me Acostumbré” y la respuesta que tengo para eso es que generalmente escuchar “me acostumbré” me trae a la cabeza una sensación de rutina a la que uno se acostumbra y no cuestiona, que no es lo que quiero trasmitir en la canción sino todo lo contrario, el disfrute de las pequeñas cosas cotidianas a las que uno se acostumbra a disfrutar cuando las comparte con alguien.


La Chacarera del Sol (CD “Las Casualidades No Existen”)

La música de esta canción la hice de noche e inmediatamente después de haberla terminado ya sabía que se la iba a dedicar al sol.

La luz del sol me llena de energía y necesito mucha energía para después gastarla haciendo música ya que por ejemplo el componer una canción me deja exhausta (pero feliz). Me gusta la luz, el amanecer, la mañana aunque por el ritmo de vida que llevo, hago más música en la noche que en la mañana (ya que no puedo levantarme muy temprano porque cada vez me acuesto más tarde).

Musicalmente también hago una doble connotación al “sol” ya que en la guitarra afino en SOL la 5ta cuerda (que naturalmente se afina en LA) y la canción está en la tonalidad de SOL. Muchos podrán asentir conmigo que el mismo acorde de SOL ya de por si tiene una sonoridad “soleada” que automáticamente despierta sonrisas internas cuando se escucha.

Letras (CD “Las Casualidades No Existen”)

Esta canción intenta trasmitir la sensación de obsesión y de angustia que conlleva el proceso compositivo (por lo menos así lo vivo yo) cuando estoy escribiendo la letra de una canción. Ya he hecho comentarios sobre el proceso compositivo en la 1era parte de esta sección, donde hablo sobre los procesos catárticos donde generalmente letra y música salen en conjunto. Esta canción habla de los procesos no catárticos donde generalmente tengo una música que sólo me dice sobre que NO escribir pero no me dice sobre qué SI. Y una vez elegida la temática sobre la que escribir (lo cual es parte del problema) después hay que elegir qué escribir de ella y cómo escribirlo.

Montevideo (CD “Las Casualidades No Existen”)

Montevideo es el lugar donde nací, la ciudad donde vivo y la ciudad que descubrí después de haber viajado un montón, pensando que mi lugar lo iba a encontrar en otro lugar, fuera de aquí. Fue recién después de los 25 años que compuse esta canción, cuando me di cuenta cuanto me gustaba volver a ella después de hacer uno de mis viajes y descubrí todo lo que me gustaba de ella que cada vez extraño más cuando no estoy como por ejemplo su rambla, sus barrios, su gente, sus costumbres.

Siempre Corriendo (CD “Las Casualidades No Existen”)

Así vivía yo hace unos años hasta que hice un pre-surmenage (una especie de colapso producido por el estrés). No cambié demasiado desde ese entonces pero por lo menos soy un poco más conciente de que no se puede vivir corriendo y cuando estoy por sobregirarme, tomo alguna decisión sana para “bajarme del mundo” (como Mafalda). Una de mis mayores preocupaciones es que nunca podemos quitarnos de encima una lista de pendientes que cuando finalmente nos quitamos de encima ya tenemos otra lista esperándonos. Actualmente vivimos como si todo fuera para ayer y en mi caso, para antes de ayer si pienso en mi rol informático. Si uno NO es conciente de esta realidad, el trabajo y los pendientes van cubriendo todo nuestro tiempo y sin darnos cuenta nos perdemos de lo más importante a lo que es fundamental dedicar tiempo. Con esto quiero hablar del tiempo que le dedicamos a la familia, a la pareja, a los amigos, y a uno mismo.

Las Casualidades No Existen (CD “Las Casualidades No Existen”)

Parte de mi filosofía de vida que podría resumir en esta frase ya dicha “cuando se cierra una puerta, se abre una ventana”. O sea, todo por algo es, lo bueno, lo malo, todo lo que nos sucede por algo es. Las decisiones que tomamos acertadas o no nos van llevando por diferentes caminos que con esta filosofía se vuelven todos válidos siempre que sepamos ver las cosas de esta manera.

En mi sitio web hay una sección (crónica) que escribí en detalle acerca de este tema ya que fue el nombre que seleccioné para mi primer disco de autor. Habla en profundidad sobre el marco teórico de esta filosofía (la teoría de la sincronicidad) que fue concebida por el sicólogo Carl G. Jung, de la que me enteré mucho después de pensar en estas cosas y saber que muchos amigos cercanos la compartían (cosa que obviamente no es casualidad).